Asesinatos reflejan que no hay garantías para la oposición

Entrevista de la Red de Prensa Alternativa del Sur Occidente Colombiano con Alejandra Pérez, abogada y defensora de derechos humanos de la Fundación por la Defensa de los Derechos Humanos y el DIH del Centro y Oriente de Colombia.

15129416_826086320866838_7571117152496531244_o

El pasado 19 de noviembre fue víctima de un atentado en horas de la noche el campesino Hugo Cuéllar, presidente de la junta de la vereda La Victoria de la Macarena (Meta) e integrante de la Fundación por la Defensa de los Derechos Humanos y el DIH del Centro y Oriente de Colombia (DHOC), un hecho que se suma al asesinato de los líderes campesinos Erley Monroy y Didier Losada Barreto, integrantes de la Asociación Campesina Ambiental de Losada Guayabero (Ascal-G), incrementando la cifra de asesinatos que se han cometido contra el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, que registra 17 asesinatos en el último año, de los 123 cometidos contra esta organización.

En entrevista con la Red de Prensa Alternativa del Sur Occidente Colombiano (rpaSUR), Alejandra Pérez, abogada y defensora de derechos humanos de la Fundación DHOC, afirma que el líder campesino del Caquetá Erley Monroy “había denunciado la aparición de panfletos y de pintas de las autodefensas de los grupos paramilitares en varios caseríos de la zona, así como también el rearme y reagrupamiento de estos grupos en una zona que está fuertemente militarizada”.

Según las palabras de Alejandra Pérez, Erley Monroy “denunció la extracción petrolera en la Serranía de la Macarena y la recuperación de un baldío por la resolución 810 del 2015 que pretende ser recuperado por el Gobierno para temas de inversión en Zidres”.

A este asesinato se suma el del campesino Didier Losada Barreto de La Macarena Meta e integrante de Ascal– G, un defensor del territorio, que murió el mismo día que Erley Monroy en horas de la noche.

Continuando con la sistemática persecución, el campesino Hugo Cuéllar, quien sufrió un atentado el pasado 19 de noviembre, se encuentra en grave estado de salud pues, según la abogada, “recibió impactos de bala en su abdomen lo que comprometió seriamente su vida”.

Frente a estos asesinatos, la defensora de derechos humanos resalta que “es la manifestación propia del momento histórico que se está viviendo, que no refleja la voluntad real y de garantías para el ejercicio de la oposición política. Es necesaria y urgente la implementación del punto 3 y 4 del acuerdo firmado en La Habana, que propone unas medidas mínimas de seguridad de las personas que propenden por un país distinto”.

Por otro lado, afirma la abogada que la zona en cuestión puede significar un ejemplo de lo que ha sido la guerra en Colombia, pues “ha habido presencia de todos los grupos armados, hay intereses extractivos en la zona, de círculos de poder ganaderos y lecheros, así como también se cuenta con la Zona de Reserva Campesina en El Pato Balsillas y hay una pretensión de constituir una Zona de Reserva Campesina en Losada Guayabero. Hay una zona de conflicto de parques y cultivos de uso ilícito, tenemos comunidades indígenas y campesinas abandonas, es un contexto en donde se encuentran todos los actores posibles para que la persecución y estigmatización se den”.

Sobre webmaster